martes, 26 de mayo de 2015

Teoria: Robert D'Onston Stephenson.-


Esta teoría plantea que los monstruosos crímenes de Whitechapel, no fueron simples asesinatos derivados de una mente perturbada, sino el resultado de algún tipo de procedimiento ceremonial vinculado al satanismo. En este sentido, algunas hipótesis han sostenido que la ubicación de los cuerpos de las víctimas, responde a un simétrico orden procedente del ejercicio de la magia negra. Los más acérrimos defensores de esta conjetura establecen una innegable evidencia: el emplazamiento de los cadáveres dentro del distrito de Whitechapel, conforman una estrella de cinco puntas, mientras otros defienden la idea que tal disposición tiende a formar una cruz invertida de carácter diabólico. 


La estrella de cinco puntas invertida es un símbolo utilizado en ceremonias paganas, en contraposición a la estrella de cinco puntas con el extremo hacia arriba, simbología utilizada por el cristianismo para representar la supremacía del hombre por sobre la naturaleza. Por el contrario, en la estrella invertida, cada punta representa un parte de la naturaleza: tierra, agua, fuego y aire, de tal manera que la punta invertida simboliza, al contrario de lo que postula el cristianismo, la superioridad de los elementos naturales sobre el espíritu del hombre. 

Este símbolo esta asociado a una práctica de adoración e invocación de los demonios. Como consecuencia de ello, se sostiene que el modus operandi del Destripador, estaría circunscripto a una práctica ritual cuyos objetivos podrían llegar a ser, por ejemplo, la obtención de fuerzas sobrenaturales, una pócima para lograr la vida eterna, o el sacrificio de seres humanos con el fin de rendir culto e invocar a Satanás. 


Dentro de este marco, la presente teoría consagra a Robert D'Onston Stephenson, como único sospechoso de ser Jack el Destripador.
Antes de adentrarnos en diversos aspectos de su vida, debemos hacer hincapié en que esta teoría, no fue desarrollada en su tiempo, y pese a que Stephenson fue interrogado al menos en dos oportunidades por la Policía Metropolitana de Londres, y que la revista “Pall Mall Gazette” en una de sus publicaciones, hizo alusión a la posibilidad de que el asesino practicara magia negra, el presunto carácter diabólico de los crímenes no tuvo desarrollo ni fue profundizado en aquella época. 

Robert D'Onston Stephenson, nació el 20 de abril de 1841. En su juventud estudio medicina en Paris y Química en Múnich. Hay algunos indicios que llevan a la conclusión que Stephenson adquirió conocimientos y practica de cirugía en el ejército de Garibaldi durante alguna de sus infatigables luchas en Italia. Entre los diversos países que visito a lo largo de su vida, se encuentran Estados Unidos y la India, donde habría alcanzado cierta erudición sobre magia negra. Sin embargo, algunos sostienen que fue en un  viaje al África donde realmente pudo desarrollar su aprendizaje en materia de ocultismo, magia negra, brujería y satanismo.

Sabemos en el año 1869, Stephenson se traslado a Londres donde desempeño la profesión de periodista, redactando algunos artículos importantes para la revista Pall Mall Gazette y que el día 14 de Febrero de 1876, contrajo matrimonio con una mujer llamada Ann Deary. Haciendo hincapié en su posterior desaparición física y la falta de información fidedigna acerca de su final, algunos investigadores sotienen con firmeza que Stephenson mato a Ann Deary, argumentando que el torso de la mujer sin identificar que fuera descubierto el 11 de Mayo de 1887 flotando en el rio Támesis, pertenece a Deary, siendo este el primer asesinato, de una extensa saga que continuaría al año siguiente con  las prostitutas de Whitechapel.

Fue precisamente en ese año 1888, cuando  Robert D'Onston Stephenson fue internado en el London Hospital sito en Whitechapel Road, con un cuadro de alta tensión nerviosa, ausencia casi total de sueño y diversas inestabilidades de carácter psíquico. Allí permaneció confinado aproximadamente durante poco menos de 140 días, hasta recibir la alta médica en diciembre de 1888.
Si bien se podría pensar que Stephenson estuvo recluido en el Hospital durante la concreción de los crímenes, también es cierto que por aquella época, su encierro no revestía carácter permanente, por lo cual, se sostiene que ingresaba y egresaba intermitentemente de aquel imponente edificio de Londres. 




A esta altura de los acontecimientos, pueden apreciarse dos grandes teorías con relación a la verdadera identidad de Jack el destripador:
1) Hipótesis que sostiene a Robert D'Onston Stephenson como único asesino.-
2) Hipótesis que postula al Dr. Morgan Davis.

Con relación a la primera hipótesis, la misma se apoya en las manifestaciones de un conjunto de personas contemporáneas al sospechoso, que en su momento confirmaron la identidad del destripador de Londres en la persona de Robert D'Onston Stephenson. Lo que resulta significativo con relación a estos declarantes, es que conforman lo que podríamos llamar, el círculo  íntimo del acusado, ya que tales expresiones no solo fueron vertidas por su amante Mabel Collins, sino además por la Baronesa Vittoria Cremers, amiga de Collins y futura socia comercial de Stephenson.
Asimismo, al círculo intimo de este último, debemos incluir a su antiguo socio George March (Ver hipótesis dos) quien con el tiempo terminaria por ratificar dichas imputaciones. En una entrevista hacia finales de la década del 20, la baronesa Cremers, expuso que su testimonio se fundó en las confidencias que le había transmitido su amiga Mabel, quien estaba convencida que su amante era Jack el destripador, y sobre la base de un descubrimiento posterior que la  propia baronesa hizo en el cuarto de Stephenson, donde hallo una caja llena de corbatas manchadas de sangre, presuntamente perteneciente a las victimas ultimadas en el East End aquel año de 1888.

Respecto de la segunda hipótesis, esta nació a partir de la creencia del propio Robert D'Onston, quien apunto a su médico Morgan Davis como autor material de los asesinatos. Al parecer, el Dr. Davis en una charla informal con su paciente, explico cómo habían sido los crímenes, enunciando detalladamente las circunstancias de cada asesinato. La narración del doctor, no solo genero sospechas en su paciente, sino además la más firme convicción de estar frente al verdadero destripador de Londres. Como consecuencia de ello, Stephenson acuso a su doctor, formalizando una denuncia por escrito ante la policía metropolitana.
Para dicha imputación, incluso llego a contar con el respaldo de George March, un sujeto desempleado que tenía una incipiente vocación de detective privado, y con el cual acordó la distribución en mitades iguales de la cuantiosa recompensa ofrecida por dar con la identidad del destripador. Posteriormente, el señor March terminaría incriminando al propio Robert D'Onston Stephenson de ser el asesino.  

Los defensores de esta teoría sostienen que en realidad, Stephenson no solo acuso a su doctor para cobrar la recompensa, sin con la finalidad que la policía no sospechara de él y así desviar el curso de la investigación. En tal sentido y a la luz de los hechos podemos sostener que ambas hipótesis fueron desestimadas por la policía y si bien Stephenson fue considerado sospechoso por su círculo intimo, tal acusación no fue tomada en serio por los investigadores del caso.