viernes, 1 de mayo de 2015

Jack el Destripador: Una posible introduccion.-



En el otoño del año 1888, durante el reinado de la Reina Victoria, una serie de asesinatos, conmovieron la opinión pública británica de la época. El escenario donde se desarrollaron los crímenes, Whitechapel, era un pequeño barrio humilde de los suburbios de la ciudad de Londres, habitado mayoritariamente por la clase obrera. En todos aquellos asesinatos, pueden verse determinados patrones de conducta que son visibles en cada uno de los cinco crímenes que se le atribuyen a Jack el destripador, algunos mas conocidos que otros, como por ejemplo que todas sus victimas fueron prostitutas o que los asesinatos eran realizados en altas horas de la noche únicamente los fines de semana ¿Acaso se debe a que el asesino no vivía en Whitechapel, sino en algún lugar relativamente cercano y solo viajaba los fines de semana para perpetrar los crímenes? Es una posibilidad. Lo cierto es que estos patrones comunes de acción, son notorios asimismo en el modus operandi de sus crímenes: primero, matar a la victima con un corte inicial de garganta que era realizado de izquierda a derecha (lo que demuestra fehacientemente que el afamado asesino era diestro), luego de consumado el acto, procedía a destripar el cadáver con un corte vertical en el estomago, extrayendo del cuerpo órganos vitales que o bien dejaba cuidadosamente esparcidos sobre el cuerpo de la victima o bien los conservaba en su poder. Debemos advertir que el destripador de Whitechapel, no realizaba los cortes de garganta ni la muerte al instante por piedad con sus victimas. El corte evitaba, por un lado, mancharse con la sangre de estas (con el corte en dirección de izquierda a derecha la sangre arterial corría en sentido contrario al del asesino) y por otro lado evitaba llamar la atención en el lugar donde se llevaba a cabo el crimen. Imagínense el inconveniente de los gritos provocados por aquellas mujeres en eventual caso de ser destripadas vivas. Por lo tanto, el homicidio, el silencioso ritual del destripamiento del cuerpo, eran llevados a cabo, en la mas completa intimidad (aunque posteriormente este fuera revelado al publico y hasta magnificado por los medios de comunicación). Entonces, estamos en condiciones de asegurar que este modus operandi, le era imprescindible a Jack el destripador no solo para no ser atrapado sino también para mantener oculta su popia identidad. Indudablemente, el contexto espectral de aquel barrio victoriano del East End de Londres, cubierto cada noche de espesa niebla combinado a su vez con la modalidad macabra de cada uno de sus crimenes, fueron factores indispensables para la construcción de la leyenda de Jack el destripador. Pero sus asesinatos, apenas cinco, hubieran quedado en el olvido, a no ser por el rol fundamental que desempeño la prensa de la época (Eje: las portadas sensacionalistas del diario Star) y esto impulsado asimismo por el mismo criminal, que comenzó por dirigir sus cartas a la policía de Londres y al no lograr la difusión esperada, lo hizo posteriormente con la prensa. Aquí vemos como funciona el mecanismo de la historia, donde hay un traspaso de lo privado (no en sentido jurídico) a lo publico con una tendencia creciente a mediatizar cada uno de los crímenes, algo que cualquier asesino trataría de ocultar a toda costa, Jack el destripador lo utilizo para construir su propia leyenda.-