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jueves, 24 de septiembre de 2015
jueves, 17 de septiembre de 2015
Jack el Destripador: Escena de los Crimenes (antes y ahora)
Video didáctico donde se muestran las diversas escenas de los crímenes perpetrados por Jack el Destripador en el East End de Londres y la visión moderna de aquellos mismos lugares. Muy recomendable para ver.-
jueves, 13 de agosto de 2015
Arthur Conan Doyle y Jack el Destripador: El Club de los Crimenes.-
En julio de 1887, Arthur Conan Doyle comienza a proyectar la
escritura de su novela histórica “Micah Clarke”, concluida en febrero de 1888.
Durante el proceso de escritura de dicha obra, más precisamente durante las
navidades del año 1887, el numero principal de “Beeton’s Christmas Annual”
publico un “Estudio en Escarlata”, texto que paso desapercibido para la crítica
literaria de la época, pero no así para los lectores que agotaron rápidamente aquella
primera edición. Este era el contexto en que se encontraba Doyle aquel año de 1888, cuando
comenzaron los crueles asesinatos de prostitutas en el East End de Londres, por
parte de quien seria conocido como “Jack el Destripador”.
Algunos años después, en 1904, Arthur Conan Doyle fue
invitado a integrar un exclusivo club en Londres, conformado por apenas doce
personas. Club, que en sus comienzos se llamo oficialmente “Nuestra Sociedad”,
aunque con transcurso del tiempo sería conocido bajo el nombre del “Club de los
Crímenes”. Dicha sociedad tenía por objeto investigar los crímenes más
intrigantes y misteriosos de la época. Entre los miembros fundadores de dicho
Club, se encontraba Henry Brodribb Irving, hijo del afamado dramaturgo y aficionado
a las investigaciones criminales, Lambton, James Bereford Atlay, Lord Albert
Edward, John Churton Collins y Fletcher Robinson, quien había colaborado con
Arthur Conan Doyle, en la historia de la tercera novela de Holmes “The Hound of
the Baskervilles”.
Esta sociedad, tenía como principal objetivo reunirse para
cenar o almorzar algunas veces en el año, con la particularidad que las
disertaciones allí efectuadas, no podía trascender públicamente, de tal manera que
cada uno de los miembros del Club, debía cumplir con un estricto deber de
confidencialidad. Una vez concluida la comida, los integrantes del “Club del
Crimen”, realizaban un amistoso análisis sobre algún crimen famoso, que
generalmente derivaba en un ameno debate sobre el caso.
El Club, formado originariamente
por doce personas, con el transcurso de los años creció al punto de cambiar la estructura de sus reuniones.
Aquello que se había iniciado como un conjunto de cenas informales, con el
paulatino incremento del número de socios, las disertaciones se transformaron
en estructurados discursos sobre crímenes, en los cuales se le confería a cada
socio una determinada cantidad de tiempo para exponer su opinión sobre el
tema.
En la época de los crímenes de Jack el Destripador, el caso
despertó el interés de Arthur Conan Doyle, amante de la investigación detectivesca
y los casos criminales. El referido interés por el caso se vio profundizado
cuando en el año 1892, el autor visito el “Black Museum”, situado en los
subsuelos del nuevo edificio de Scotland Yard, el cual fue reabierto en el año
1890. En aquel museo, dedicado a guardar objetos de interés relacionados con
crímenes famosos, el creador de Sherlock Holmes pudo apreciar el original de
una fotografía del cadáver de Mary Jane Kelly como asimismo, una postal y una
carta en tinta roja, escrita de puño y letra por el asesino, dirigidas en 1888,
al director de la agencia de noticias.
El 19 de abril de 1905, Doyle se reunió con el resto de los
integrantes del “Club del Crimen” quienes se dieron cita en el East End de
Londres, con el fin de recorrer la escena de cada asesinato atribuido a Jack el
Destripador. Entre los integrantes del
aquel grupo, se encontraban presentes, Ingleby Oddie, Frederick Gordon Brown,
Churton Collins, Henry Brodribb Irving y nuestro admirado autor, Arthur Conan
Doyle. El Doctor Gordon hacia las veces de guía del grupo, siendo algunos
años atras, el médico que examino el cuerpo sin vida de Catherine Eddownes la
noche de su muerte y quien finalmente efectuó la autopsia de su cadáver.
Además de conocer los lugares donde las víctimas fueron
ultimadas, esto es, Buck’s Row, Hanbury Street, Dulfield’s Yard y Mitre Square,
los miembros del grupo visitaron algunos de los tantos alojamientos y
habitaciones decadentes, donde podría haberse alojado el asesino durante el año
1888. Por último, ingresaron a la diminuta habitación de Mary Jane Kelly, sita
en la lúgubre y tenebrosa calle Dorset Street, donde se tomaron algunos
minutos para observar, algunas de las tantas fotografías de los restos mutilados
del cuerpo de Kelly, capturadas por la policía londinense.
Los resultados a los que arribo Arthur Conan Doyle, sobre el
caso de Jack el Destripador, se pueden resumir de la siguiente manera: el autor
pensaba que la carta y la postal que había visualizado en el Black Museum eran
autenticas. Conforme algunas palabras utilizadas por el autor de la carta,
llego a la conclusión que el asesino había vivido en Norteamérica puesto que la
misiva contenía americanismos y otras expresiones usualmente no utilizadas por
los británicos. A raíz de esto, Doyle explico que hubiera sido acertado
reproducirlas en los periódicos más importantes de Norteamérica y Gran Bretaña,
con un breve resumen de las particularidades de la letra, de tal manera que la
población pudiera fácilmente cotejar si aquella caligrafía era semejante a otra
que pudieran llegar a conocer.
Si bien la policía había publicado la mencionada carta y la postal en los periódicos, había omitido acompañarlas con un examen de caligrafía, herramienta por demás útil para la sencilla comprensión del gran público. Además, Conan Doyle pensaba que podía llegar a ser cierta, la posibilidad que Jack el Destripador se vistiera de mujer con el objeto de pasar desapercibido y huir de la escena de crimen sin levantar sospechas. ¿Las prendas de mujer arrojadas al fuego de la chimenea de Miller’s Court podrían ser un indicio al efecto de consolidar dicha posibilidad?
En este sentido, ante la consulta efectuada por el afamado
escritor norteamericano Tom Cullen, autor de “Otoño de Terror” al hijo del
creador de Holmes, sobre qué opinión podría haber tenido su padre sobre el
caso, Adrian Conan Doyle respondió “Como ya han pasado más de treinta años, no
es fácil recordar las opiniones que le merecía el caso del Destripador. De
todos modos, creo que no le parecía imposible que aquel hombre tuviera
conocimientos rudimentarios de cirugía, y que probablemente se disfrazase de
mujer para abordar a sus víctimas sin levantar sospechas”.
En el año 2012, se publico “Conan Doyle and The Crimes Club”
de Stephen Wade, donde su autor analiza aspectos de la vida de los primeros
integrantes del “Club de los Crimenes” ubicándolo en el contexto de la época en que
el mismo fue creado. El merito de dicha publicación reside en el hecho, de ser
el primer texto en tratar un tema que siempre fue dejado de lado en las
principales biografías de Conan Doyle, aunque en realidad (pese a su
maravillosa portada) no ahonda con profundidad en su rol dentro del club, sino más
bien como un integrante mas, entre las muchas personalidades que lo conformaron.
Por su parte, en el año 2014 se divulgado una nueva teoría
sobre Doyle y Jack el Destripador, a raíz de la publicación del libro “Informe
Policial. La verdadera identidad de Jack el destripador”, del perito forense y
grafólogo español Jesús Delgado, en cuyo texto el autor intenta desarrollar la
teoría a partir de la cual, Doyle y Jack el Destripador habrían sido la misma
persona. Si partimos de la base que Doyle, recomendaba a la policía londinense hacer
un estudio caligráfico, a los efectos de revelar la identidad del asesino,
puede parecer increíble que aquello se le haya vuelto en contra y se lo acuse de
ser (sobre el análisis de su propia letra) el asesino más importante de la
historia.
En este sentido, se recomienda consultar la estupenda pagina creada por el Dr.
Gabriel Pombo pomboypombo.blogspot.com.ar, quien ha efectuado un detallado
análisis al respecto.
Black Museum: donde Conan Doyle observo las cartas de Jack el Destripador en 1892.-
Carta de Jack el Destripador "Dear Boss" leida por Conan Doyle durante la visita.-
El Dr. Frederick Gordon Brown, quien oficio de guia a los integrantes del "Club de los Crimenes" cuando recorrieron el East End, tras los pasos de Jack El Destripador. Circa 1909
Portada del Libro "Conan Doyle y el Club de los Crimenes. El creador de Sherlock Holmes y sus Amigos Criminologos" de Stephen Wade.-
Portada del libro "Infome Policial. La verdadera Identidad de Jack el Destripador" de Jesus Delgado.-
viernes, 26 de junio de 2015
Documental: Jack el Destripador de National Geographic.-
Se trata de un documental en
formato DVD producido por National Geographic en el año 2012. El programa de
una hora de duración, expone las diversas teorías acerca de la
identidad de Jack el Destripador, y cuenta con algunos aspectos positivos y negativos. Entre los primeros, se incluye el cuadernillo que acompaña la edición
del documental, con una excelente introducción de Stephen P. Ryder, reconocido
ripperologo y editor del famoso sitio Web “Casebook. Jack the Ripper”. Por la calidad de
los textos y las imágenes, podríamos calificar al cuaderno en forma positiva,
por no decir excelente. En cuanto al documental propiamente dicho, resulta un
poco tendencioso, pues solo realza determinadas teorías hasta el hartazgo. Por
un lado, otorga un espacio desmedido a la teoría de postulada por Patricia
Cronwell y la teoria de los crímenes como rituales satánicos.
En este sentido, el escueto programa ni siquiera menciona otras hipotesis mucho
más serias en cuanto a sus fundamentos. También resultan deficientes los detalles
de los crímenes y aspectos de la población durante la época victoriana. Por el
contrario, el documental parece volcarse de manera constante al método de Adn y
otros recursos modernos utilizados para determinar la identidad del asesino. Ni
aun así, logra aproximarse a una resolución posible del caso. En definitiva, pese a sus falencias históricas
e investigativas, el programa amerita ser visto como un simple entretenimiento.
sábado, 20 de junio de 2015
Reseña: "El Destripador" de Robert Desnos
Como consecuencia de un crimen efectuado en la ciudad de
Paris durante el transcurso del año 1928, y por su gran similitud con aquellos
perpetrados por Jack el Destripador en 1888, el poeta Robert Desnos, decidió
investigar y dejar plasmado los asesinatos victorianos en una serie de artículos. El resultado de esta labor periodística se ve
reflejado en el libro “El Destripador”, publicado en el 2008
por la Editorial Errata Naturae, donde se compilan y traducen por primera vez,
esta serie de notas sobre el destripador de Londres. No se trata de una investigación
minuciosa ni mucho menos, pero en su corta extensión pueden apreciarse los crímenes, narrados por la prosa magistral de este reconocido poeta. Un pequeño libro que no deja de sorprender.
viernes, 5 de junio de 2015
Reseña: "El Arte de Alejandro Colucci".-
El Séptimo Circulo, ha conseguido un libro por demás extraordinario,
cuyo título es “El Arte de Alejandro Colucci” de Editorial Dolmen Books-
2011. En el presente tomo, se pueden apreciar diversas obras del gran artista grafico
uruguayo Alejandro Colucci, cuyas ilustraciones sirvieron de portada a una gran cantidad de
libros editados en Europa. Debemos agradecer, antes que nada, al
Dr. Gabriel Pombo, por habernos hecho conocer a este artista, puesto que la
portada de su último libro “Jack el Destripador. La Leyenda Continua.” Editorial
Torre del Vigía Ediciones- Año 2015, se debe a una exquisita ilustración de
Colucci, en la cual se pueden apreciar entre otros elementos graficos, a Jack el Destripador de espaldas, en un
contexto típicamente londinense, con el Big Ben, La Abadía de Westminster y el Rio Támesis.
Incluso en la contratapa del Libro del Dr. Pombo se puede observar parte del
muelle del Rio Támesis, como logica continuación de la excelente portada. Infinitas gracias a mi amor por haberme obsequiado este libro. Aquí una muestra de
talento:
martes, 2 de junio de 2015
La teoria de la conspiración monarquico masonica.-
Según esta teoría, los crímenes
perpetrados en el East End de Londres durante 1888, atribuidos a “Jack el
Destripador”, responderían a una maniobra conspirativa por parte de la Corona,
con el fin de ocultar determinadas circunstancias relacionadas a la vida privada
del Príncipe Albert Víctor, nieto de la Reina Victoria y segundo en la línea de
sucesión al trono. En este sentido, el autor Stephen Knight en su libro “Jack The
Ripper. The Final Solution”, fue el primero en vincular específicamente los
referidos homicidios a una verdadera conspiración consumada por realeza británica.
El núcleo de la presente hipótesis, se funda en que el Príncipe Albert Víctor,
habría tenido un romance con una humilde trabajadora del East End de nombre
Annie Elizabeth Crook, mesera de una de las tantas tabernas que había en esa
época en el Distrito de Whitechapel y modelo esporádica de un amigo del
príncipe, el pintor y retratista Walter Sickert. Seria este artista, adepto a
la misma vida licenciosa y disipada de su amigo, el que finalmente los
presentaría, ocultando la verdadera identidad del Príncipe haciéndolo pasar por
su hermano. Sin embargo, Albert y Annie, no solo habrían tenido una historia
furtiva de amor, motivo suficiente para producir un verdadero escándalo a nivel
mundial, sino que además habrían contraído matrimonio, y tenido una
hija en común de nombre Alice Margaret. Además, como si todo esto no fuera
suficiente y con el fin de lograr una novela perfecta que cierre completamente,
los padrinos de la boda secreta habrían sido, nada más y nada menos que el
pintor Walter Sickert por parte del príncipe y Mary Jane Kelly una de las
mejores amigas de la esposa y última víctima canoníca atribuida a Jack el
Destripador. El desenlace de esta historia, estuvo sujeto al inmediato accionar
de la realeza, ya que al tomar conocimiento de esta situación, habría encerrado
a Annie Crock en un hospital psiquiátrico después de haberle practicado una
lobotomía, (tal como se puede apreciar en una de las memorables escenas del
Film “From Hell” del director Albert Hughes) y al Príncipe Albert lo habrían enviado
al extranjero con el fin de mantenerlo alejado de esta situación, época en que
por otra parte, algunos sostienen, se llegaron a “subsanar” todos los registros
relativos a su escandalosa boda. En este sentido, también es objeto de
controversia, una situación similar ocurrida en 1889, después del llamado
escándalo de la calle Cleveland, donde se difundió que el Príncipe Albert era
asiduo concurrente a un prostíbulo masculino donde presuntamente efectuaba prácticas de
carácter homosexual. Como resultado de este nuevo escándalo y en aras de
enfriar una situación más que candente, el príncipe fue enviado (nuevamente) a
una larga gira de siete meses por la India. Volviendo al curso de esta
investigación, Mary Kelly regreso de Irlanda con la pequeña Alice quien termino
dada en custodia a sus abuelos maternos. Apremiada por la falta de recursos,
como muchas otras mujeres del pobre East End, Mary Kelly se volcó a la
prostitución como medio de subsistencia, donde informo la historia de la boda
secreta entre el príncipe y su amiga, a su círculo intimo de amigas y
compañeras de oficio: Polly Nichols, Elizabeth Stride, Annie Chapman y Catherine
Eddowes. Todas ellas planearon y pusieron en marcha (según esta teoría conspirativa)
un plan de chantaje dirigido a la poderosa corona británica utilizando como
intermediario, al pintor y padrino de la boda, Walter Sickert. En este tramo de
la historia, es donde entraría en juego la llamada “Conspiración Monárquico Masónica”.
Antes que nada, corresponde aclarar que la masonería en Inglaterra guardo desde
siempre, estrechos lazos con la monarquía, básicamente por tratarse de dos
antiguas instituciones de carácter tradicional que implicaron ejercer el poder
de distinta forma, distinguiéndose la masonería por hacerlo de manera secreta y
clandestina, sin que esto implicara una menor incidencia dentro de la sociedad británica.
Debemos tener en cuenta, que muchos de los protagonistas, sospechosos y demás intervinientes
periféricos en esta historia, fueron indiscutiblemente masones, tal es el caso
de la máxima cúpula de Scotland Yard encabezada por el General Charles Warren, quien
se mantuvo en su cargo hasta el último crimen perpetrado por Jack el
Destripador. Según esta teoría conspirativa, el caso fue dejado en manos del
Primer Ministro Británico, Lord Robert Salisbury quien en ese tiempo ostentaba
uno de los cargos más altos dentro de la masonería británica. Al parecer Lord
Salisbury, luego de una secreta deliberación, otorgo las más amplias potestades
al Dr. William Gull, médico de la Corona y férreo amante de la tradición inglesa,
con el designio de poner fin al conflicto originado por las presuntas
chantajistas. Para la Teoría de la Conspiración Monárquico Masónica, el Dr.
Gull habría sufrido un ataque cardiaco y cerebral poco antes de haber comenzado la saga de sus sangrientos asesinatos, lo que le habría dejado
secuelas psiquiátricas irreversibles, que lo llevaron a excederse en el mandato
conferido por la cúpula masónica. No obstante su tarea, no hubiera podido ser
concretada con tal grado de perfección, si no hubiera contado con el apoyo del
poder masónico y monárquico dentro de los cuales estaban enrolados también
miembros de Scotland Yard, tal es el caso como dijimos antes, del comisionado
de policía Sir Charles Warren, quien habría ocultado evidencias y entorpecido
adrede la investigación, con el fin que no se descubra la verdadera identidad
de Jack el Destripador. Un último interrogante del Séptimo Circulo ¿No será que
Sir Charles Warren, se mantuvo en el cargo hasta el último crimen, sabiendo que
había concluido su misión de proteger a la Corona ante un eventual escándalo?
¿No es mucha coincidencia que el Secretario del Interior Sir Henry Mattews haya
aceptado su renuncia justo ese mismo día? Todo nos lleva a una misma creencia:
la de una conspiración.-
sábado, 30 de mayo de 2015
One Penny.-
En el mejor de los casos, las prostitutas ultimadas por Jack
el Destripador, solían dormir en albergues cuyas camas se alquilaban por cuatro
peniques la noche. Digo en el mejor de los casos, porque citando a Tom Cullen
en su Libro “Otoño de Terror”, cuando no contaban con los cuatro peniques para
alquilar dichas camas, terminaban durmiendo en plazas públicas, o en las
escalinatas de la Iglesia de Cristo en Spitafields o bien, en el mencionado “Parque
de la sarna” en cuyos bancos pasaban la noche, los desamparados habitantes
del East End que no encontraban albergue. Por mi parte, he conseguido one penny de 1888. Todavía me faltan tres antes de irme a dormir.
martes, 26 de mayo de 2015
Teoria: Robert D'Onston Stephenson.-
Esta teoría plantea que los
monstruosos crímenes de Whitechapel, no fueron simples asesinatos derivados de una mente perturbada, sino el resultado de algún tipo de procedimiento ceremonial
vinculado al satanismo. En este sentido, algunas hipótesis han sostenido que la
ubicación de los cuerpos de las víctimas, responde a un simétrico orden
procedente del ejercicio de la magia negra. Los más acérrimos defensores de
esta conjetura establecen una innegable evidencia: el emplazamiento de los cadáveres
dentro del distrito de Whitechapel, conforman una estrella de cinco puntas,
mientras otros defienden la idea que tal disposición tiende a
formar una cruz invertida de carácter diabólico.
La estrella de cinco puntas invertida es un símbolo utilizado en ceremonias paganas, en contraposición a la estrella de cinco puntas con el extremo hacia arriba, simbología utilizada por el cristianismo para representar la supremacía del hombre por sobre la naturaleza. Por el contrario, en la estrella invertida, cada punta representa un parte de la naturaleza: tierra, agua, fuego y aire, de tal manera que la punta invertida simboliza, al contrario de lo que postula el cristianismo, la superioridad de los elementos naturales sobre el espíritu del hombre.
Este símbolo esta asociado a una práctica de adoración e invocación de los demonios. Como consecuencia de ello, se sostiene que el modus operandi del Destripador, estaría circunscripto a una práctica ritual cuyos objetivos podrían llegar a ser, por ejemplo, la obtención de fuerzas sobrenaturales, una pócima para lograr la vida eterna, o el sacrificio de seres humanos con el fin de rendir culto e invocar a Satanás.
Dentro de este marco, la presente teoría consagra a Robert D'Onston Stephenson, como único sospechoso de ser Jack el Destripador.
Antes de adentrarnos en diversos
aspectos de su vida, debemos hacer hincapié en que esta teoría, no fue
desarrollada en su tiempo, y pese a que Stephenson
fue interrogado al menos en dos oportunidades por la Policía Metropolitana de
Londres, y que la revista “Pall Mall Gazette” en una de sus publicaciones, hizo
alusión a la posibilidad de que el asesino practicara magia negra, el presunto
carácter diabólico de los crímenes no tuvo desarrollo ni fue profundizado en
aquella época.
Robert D'Onston Stephenson, nació el 20 de abril de 1841. En su
juventud estudio medicina en Paris y Química en Múnich. Hay algunos indicios
que llevan a la conclusión que Stephenson
adquirió conocimientos y practica de cirugía en el ejército de Garibaldi
durante alguna de sus infatigables luchas en Italia. Entre los diversos países
que visito a lo largo de su vida, se encuentran Estados Unidos y la India,
donde habría alcanzado cierta erudición sobre magia negra. Sin embargo, algunos
sostienen que fue en un viaje al África
donde realmente pudo desarrollar su aprendizaje en materia de ocultismo, magia
negra, brujería y satanismo.
Sabemos en el año 1869, Stephenson se traslado a Londres donde desempeño la profesión de periodista, redactando algunos artículos importantes para la revista Pall Mall Gazette y que el día 14 de Febrero de 1876, contrajo matrimonio con una mujer llamada Ann Deary. Haciendo hincapié en su posterior desaparición física y la falta de información fidedigna acerca de su final, algunos investigadores sotienen con firmeza que Stephenson mato a Ann Deary, argumentando que el torso de la mujer sin identificar que fuera descubierto el 11 de Mayo de 1887 flotando en el rio Támesis, pertenece a Deary, siendo este el primer asesinato, de una extensa saga que continuaría al año siguiente con las prostitutas de Whitechapel.
Fue precisamente en ese año 1888, cuando Robert D'Onston Stephenson fue internado en el London Hospital sito en Whitechapel Road, con un cuadro de alta tensión nerviosa, ausencia casi total de sueño y diversas inestabilidades de carácter psíquico. Allí permaneció confinado aproximadamente durante poco menos de 140 días, hasta recibir la alta médica en diciembre de 1888.
Si bien se podría pensar que Stephenson estuvo recluido en el
Hospital durante la concreción de los crímenes, también es cierto que por
aquella época, su encierro no revestía carácter permanente, por lo cual, se
sostiene que ingresaba y egresaba intermitentemente de aquel imponente edificio
de Londres.
A esta altura de los acontecimientos, pueden apreciarse dos grandes teorías con relación a la verdadera identidad de Jack el destripador:
1) Hipótesis que sostiene a Robert D'Onston Stephenson como único
asesino.-
2) Hipótesis que postula al Dr.
Morgan Davis.
Con relación a la primera hipótesis, la misma se apoya en las manifestaciones de un conjunto de personas contemporáneas al sospechoso, que en su momento confirmaron la identidad del destripador de Londres en la persona de Robert D'Onston Stephenson. Lo que resulta significativo con relación a estos declarantes, es que conforman lo que podríamos llamar, el círculo íntimo del acusado, ya que tales expresiones no solo fueron vertidas por su amante Mabel Collins, sino además por la Baronesa Vittoria Cremers, amiga de Collins y futura socia comercial de Stephenson.
Asimismo, al círculo intimo de
este último, debemos incluir a su antiguo socio George March (Ver hipótesis
dos) quien con el tiempo terminaria por ratificar dichas imputaciones. En una
entrevista hacia finales de la década del 20, la baronesa Cremers, expuso que
su testimonio se fundó en las confidencias que le había transmitido su amiga
Mabel, quien estaba convencida que su amante era Jack el destripador, y sobre
la base de un descubrimiento posterior que la propia baronesa hizo en el cuarto de Stephenson, donde hallo una caja llena
de corbatas manchadas de sangre, presuntamente perteneciente a las victimas
ultimadas en el East End aquel año de 1888.
Respecto de la segunda hipótesis, esta nació a partir de la creencia del propio Robert D'Onston, quien apunto a su médico Morgan Davis como autor material de los asesinatos. Al parecer, el Dr. Davis en una charla informal con su paciente, explico cómo habían sido los crímenes, enunciando detalladamente las circunstancias de cada asesinato. La narración del doctor, no solo genero sospechas en su paciente, sino además la más firme convicción de estar frente al verdadero destripador de Londres. Como consecuencia de ello, Stephenson acuso a su doctor, formalizando una denuncia por escrito ante la policía metropolitana.
Para dicha imputación, incluso llego
a contar con el respaldo de George March, un sujeto desempleado que tenía una
incipiente vocación de detective privado, y con el cual acordó la distribución
en mitades iguales de la cuantiosa
recompensa ofrecida por dar con la identidad del destripador. Posteriormente, el
señor March terminaría incriminando al propio Robert D'Onston Stephenson de ser el asesino.
Los defensores de esta teoría sostienen que en realidad, Stephenson no solo acuso a su doctor para cobrar la recompensa, sin con la finalidad que la policía no sospechara de él y así desviar el curso de la investigación. En tal sentido y a la luz de los hechos podemos sostener que ambas hipótesis fueron desestimadas por la policía y si bien Stephenson fue considerado sospechoso por su círculo intimo, tal acusación no fue tomada en serio por los investigadores del caso.
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