jueves, 13 de agosto de 2015

Arthur Conan Doyle y Jack el Destripador: El Club de los Crimenes.-





En julio de 1887, Arthur Conan Doyle comienza a proyectar la escritura de su novela histórica “Micah Clarke”, concluida en febrero de 1888. Durante el proceso de escritura de dicha obra, más precisamente durante las navidades del año 1887, el numero principal de “Beeton’s Christmas Annual” publico un “Estudio en Escarlata”, texto que paso desapercibido para la crítica literaria de la época, pero no así para los lectores que agotaron rápidamente aquella primera edición. Este era el contexto en que se encontraba Doyle aquel año de 1888, cuando comenzaron los crueles asesinatos de prostitutas en el East End de Londres, por parte de quien seria conocido como “Jack el Destripador”.

Algunos años después, en 1904, Arthur Conan Doyle fue invitado a integrar un exclusivo club en Londres, conformado por apenas doce personas. Club, que en sus comienzos se llamo oficialmente “Nuestra Sociedad”, aunque con transcurso del tiempo sería conocido bajo el nombre del “Club de los Crímenes”. Dicha sociedad tenía por objeto investigar los crímenes más intrigantes y misteriosos de la época. Entre los miembros fundadores de dicho Club, se encontraba Henry Brodribb Irving, hijo del afamado dramaturgo y aficionado a las investigaciones criminales, Lambton, James Bereford Atlay, Lord Albert Edward, John Churton Collins y Fletcher Robinson, quien había colaborado con Arthur Conan Doyle, en la historia de la tercera novela de Holmes “The Hound of the Baskervilles”.

Esta sociedad, tenía como principal objetivo reunirse para cenar o almorzar algunas veces en el año, con la particularidad que las disertaciones allí efectuadas, no podía trascender públicamente, de tal manera que cada uno de los miembros del Club, debía cumplir con un estricto deber de confidencialidad. Una vez concluida la comida, los integrantes del “Club del Crimen”, realizaban un amistoso análisis sobre algún crimen famoso, que generalmente derivaba en un ameno debate sobre el caso. 

El Club, formado originariamente por doce personas, con el transcurso de los años creció al punto de cambiar la estructura de sus reuniones. Aquello que se había iniciado como un conjunto de cenas informales, con el paulatino incremento del número de socios, las disertaciones se transformaron en estructurados discursos sobre crímenes, en los cuales se le confería a cada socio una determinada cantidad de tiempo para exponer su opinión sobre el tema.  

En la época de los crímenes de Jack el Destripador, el caso despertó el interés de Arthur Conan Doyle, amante de la investigación detectivesca y los casos criminales. El referido interés por el caso se vio profundizado cuando en el año 1892, el autor visito el “Black Museum”, situado en los subsuelos del nuevo edificio de Scotland Yard, el cual fue reabierto en el año 1890. En aquel museo, dedicado a guardar objetos de interés relacionados con crímenes famosos, el creador de Sherlock Holmes pudo apreciar el original de una fotografía del cadáver de Mary Jane Kelly como asimismo, una postal y una carta en tinta roja, escrita de puño y letra por el asesino, dirigidas en 1888, al director de la agencia de noticias.  

El 19 de abril de 1905, Doyle se reunió con el resto de los integrantes del “Club del Crimen” quienes se dieron cita en el East End de Londres, con el fin de recorrer la escena de cada asesinato atribuido a Jack el Destripador. Entre los integrantes del aquel grupo, se encontraban presentes, Ingleby Oddie, Frederick Gordon Brown, Churton Collins, Henry Brodribb Irving y nuestro admirado autor, Arthur Conan Doyle. El Doctor Gordon hacia las veces de guía del grupo, siendo algunos años atras, el médico que examino el cuerpo sin vida de Catherine Eddownes la noche de su muerte y quien finalmente efectuó la autopsia de su cadáver.

Además de conocer los lugares donde las víctimas fueron ultimadas, esto es, Buck’s Row, Hanbury Street, Dulfield’s Yard y Mitre Square, los miembros del grupo visitaron algunos de los tantos alojamientos y habitaciones decadentes, donde podría haberse alojado el asesino durante el año 1888. Por último, ingresaron a la diminuta habitación de Mary Jane Kelly, sita en la lúgubre y tenebrosa calle Dorset Street, donde se tomaron algunos minutos para observar, algunas de las tantas fotografías de los restos mutilados del cuerpo de Kelly, capturadas por la policía londinense.

Los resultados a los que arribo Arthur Conan Doyle, sobre el caso de Jack el Destripador, se pueden resumir de la siguiente manera: el autor pensaba que la carta y la postal que había visualizado en el Black Museum eran autenticas. Conforme algunas palabras utilizadas por el autor de la carta, llego a la conclusión que el asesino había vivido en Norteamérica puesto que la misiva contenía americanismos y otras expresiones usualmente no utilizadas por los británicos. A raíz de esto, Doyle explico que hubiera sido acertado reproducirlas en los periódicos más importantes de Norteamérica y Gran Bretaña, con un breve resumen de las particularidades de la letra, de tal manera que la población pudiera fácilmente cotejar si aquella caligrafía era semejante a otra que pudieran llegar a conocer.

Si bien la policía había publicado la mencionada carta y la postal en los periódicos, había omitido acompañarlas con un examen de caligrafía, herramienta por demás útil para la sencilla comprensión del gran público. Además, Conan Doyle pensaba que podía llegar a ser cierta, la posibilidad que Jack el Destripador se vistiera de mujer con el objeto de pasar desapercibido y huir de la escena de crimen sin levantar sospechas. ¿Las prendas de mujer arrojadas al fuego de la chimenea de Miller’s Court podrían ser un indicio al efecto de consolidar dicha posibilidad?

En este sentido, ante la consulta efectuada por el afamado escritor norteamericano Tom Cullen, autor de “Otoño de Terror” al hijo del creador de Holmes, sobre qué opinión podría haber tenido su padre sobre el caso, Adrian Conan Doyle respondió “Como ya han pasado más de treinta años, no es fácil recordar las opiniones que le merecía el caso del Destripador. De todos modos, creo que no le parecía imposible que aquel hombre tuviera conocimientos rudimentarios de cirugía, y que probablemente se disfrazase de mujer para abordar a sus víctimas sin levantar sospechas”.

En el año 2012, se publico “Conan Doyle and The Crimes Club” de Stephen Wade, donde su autor analiza aspectos de la vida de los primeros integrantes del “Club de los Crimenes” ubicándolo en el contexto de la época en que el mismo fue creado. El merito de dicha publicación reside en el hecho, de ser el primer texto en tratar un tema que siempre fue dejado de lado en las principales biografías de Conan Doyle, aunque en realidad (pese a su maravillosa portada) no ahonda con profundidad en su rol dentro del club, sino más bien como un integrante mas, entre las muchas personalidades que lo conformaron.

Por su parte, en el año 2014 se divulgado una nueva teoría sobre Doyle y Jack el Destripador, a raíz de la publicación del libro “Informe Policial. La verdadera identidad de Jack el destripador”, del perito forense y grafólogo español Jesús Delgado, en cuyo texto el autor intenta desarrollar la teoría a partir de la cual, Doyle y Jack el Destripador habrían sido la misma persona. Si partimos de la base que Doyle, recomendaba a la policía londinense hacer un estudio caligráfico, a los efectos de revelar la identidad del asesino, puede parecer increíble que aquello se le haya vuelto en contra y se lo acuse de ser (sobre el análisis de su propia letra) el asesino más importante de la historia. 

En este sentido, se recomienda consultar la estupenda pagina creada por el Dr. Gabriel Pombo pomboypombo.blogspot.com.ar, quien ha efectuado un detallado análisis al respecto. 


Black Museum: donde Conan Doyle observo las cartas de Jack el Destripador en 1892.-


 Carta de Jack el Destripador "Dear Boss" leida por Conan Doyle durante la visita.-


El Dr. Frederick Gordon Brown, quien oficio de guia a los integrantes del "Club de los Crimenes" cuando recorrieron el East End, tras los pasos de Jack El Destripador. Circa 1909


 Portada del Libro "Conan Doyle y el Club de los Crimenes. El creador de Sherlock Holmes y sus Amigos Criminologos" de Stephen Wade.-



Portada del libro "Infome Policial. La verdadera Identidad de Jack el Destripador" de Jesus Delgado.-