miércoles, 3 de agosto de 2016

Personajes del Canon: El Dr. John H. Watson.-




Se presume que el doctor John Hamish Watson, hijo de Henry Watson y Ella Mackenzie, nació en el año 1852. Después de vivir algunos años en Australia con su padre y un hermano (su madre había fallecido), regreso a Inglaterra para cursar la carrera de medicina en la Universidad de Londres, donde se graduó en el año 1878. Con posterioridad a realizar una práctica de cirugía en el hospital San Bartolomé, paso a formar parte de la plantilla de médicos del ejército británico, ya que por aquel tiempo, Gran Bretaña estaba implicada en la denominada Segunda Guerra Afgana. 
Posteriormente, el doctor Watson es incorporado al 5º Regimiento de Fusileros de Northumberland, e Inglaterra sufre una importante derrota en la llamada batalla de Maiwand (1880). En dicha ocasión, Watson sufre una herida de gravedad en el hombro y su vida es salvada gracias a la intervención de Murray, su ordenanza. Durante su recuperación, contrae fiebre tifoidea y es enviado nuevamente a Inglaterra. A partir de ese momento cobro una pensión del gobierno, que le permitió pagar una habitación en un modesto hotel en Londres. 
En una ciudad donde nadie lo conocía, y sin fondos  económicos suficientes, la fortuna hizo que se cruzara con un joven médico de apellido Stamford en el bar Criterion, a quien transmitió su deseo de mudarse a un lugar más económico. Stamford le comento que conocía a un sujeto que estaba buscando alguien para compartir los gastos de alquiler, de una habitación económica. 
Luego se trasladan a Bart’s donde Watson conoce finalmente a Sherlock Holmes, quien en aquel momento, estaba compenetrado en una de sus tantas investigaciones científicas. Allí, Holmes dialoga con Watson por primera vez, y lo saluda utilizando una sorpréndete deducción: “¿Como está usted? Veo que ha estado en Afganistán”. 
Transcurrido un tiempo de haberse mudado a las habitaciones del 221B de Baker Street, el doctor Watson comienza a participar de a poco en los casos de Holmes, transformándose en el cronista de casi todas sus historias criminales. 
Debemos aclarar que los relatos de Watson, no eran valorados por Holmes, ya que esté creía que los elementos narrativos y las aptitudes literarias del doctor, con frecuencia arruinaban las historias que por esencia, debían ser demostraciones concretas de sus prácticas científicas. No obstante, el detective menospreciaba los relatos, por considerarlos un cumulo de situaciones sensacionalistas completamente ajenas a su ciencia. La tensión entre los dos amigos, lleva al Dr. Watson a sugerir que si estaba tan disconforme, los escribiera él mismo. 
En un par de casos, Holmes narra sus propias aventuras (La Aventura del Soldado Descolorido y La Aventura de la Melena del León) y reconsidera su posición respecto de la narrativa de su amigo: “Me veo obligado a admitir, que habiendo tomado la pluma, empiezo a darme cuenta de que hay que presentar la materia de modo que pueda interesar al lector”, por lo cual desecha con firmeza sus crueles criticas, con el objeto reivindicar los excelentes relatos de su amigo. 
Conforme el canon, el Dr. Watson es un hombre apuesto. Contrae matrimonio y enviuda en varias ocasiones. Incluso esté presume que su experiencia con las mujeres “se extiende a muchas naciones y tres continentes distintos”. Algunos comentarios de Holmes ratifican dicho alarde de seducción, al decirle a Watson que “el sexo débil es su especialidad” o bien al mencionar las “ventajas naturales” de su amigo con las mujeres. 
Quizá el aspecto más sobresaliente de la personalidad de Watson y uno de los motivos que hacen de él, un personaje entrañable, sea su apoyo incondicional a Holmes en cada una de sus crónicas criminales. En este sentido, no solo es fidelidad, sino un verdadero tributo a la amistad, el que lleva a dejar de lado sus asuntos personales para ayudar al detective consultor. En muchas ocasiones, es Watson quien se ocupa inicialmente de los casos sin la presencia de Holmes. Quizás el caso más emblemático sea “El sabueso de los Baskerville” donde se traslada a Baskerville Hall para investigar la misteriosa muerte de Sir Charles Baskerville. 
En conclusion, podemos agregar que el éxito de los relatos de Holmes, se debe al magnífico protagonismo de su amigo. Sin Watson como personaje central de la historia, está hubiera sido muy distinta e incluso de inferior calidad. Me atrevería a decir que sin Watson no existiría el canon… tampoco Sherlock Holmes.-